1700 Indumentaria Valenciana han asumido la gran responsabilidad de diseñar y crear con sus proprias manos el traje más esperado de todo el año. "Hemos querido alcanzar la vistosidad requerida para un acto así, no por la utilización de brillos ni metales en exceso, sino por el contraste de un tono de fondo muy importante con encajes y bordados muy sutiles, que poco tienen que ver con otros trajes lucidos en la Crida con anterioridad". El Rojo Valentino transmite elegancia y sobriedad y el dibujo es una reproducción de uno antiguo conseguido de una casulla de seda italiana del siglo XVIII. En el tejido, un Lámpazo de Seda con el fondo en Tafetán, se han utilizado dos metales, oro y plata, mientras que en la orla se ha sustituido por una trama de seda en tono ocre. La tela, producida por la fabrica Rafael Catalá, recibe el nombre de "San Francisco" en honor al padre de la Fallera Mayor.
Las manteletas, una obra de artesanía realizada por Hijas de Carmen Esteve, combina dos tipos diferentes de tejidos, el tul y la organza de seda y dos tipos diferentes de bordado, en oro y tonalidades naturales como el crudo y el beige. No se ha querido utilizar en exceso las lentejuelas, ya que la vistosidad se consigue por el contraste de estos tonos con un fondo tan importante.
Los zapatos diseñados por 1700 y realizados en el taller artesanal de SolePiel son una verdadera obra de arte inspirada en los diseños propios del siglo XVIII Europeo. Siempre en Rojo Valentino, con cintas de tafetán de seda al tono.
El aderezo, producido por Art Antic, en estrecha colaboración con 1700, reafirma la voluntad de que este sea un traje singular, ya que se ha huido del exceso de brillos primando un trabajo de joyería exquisito en el que se han utilizado perlas de Aljofar, Granates y técnicas de grabado artesanal que confieren a la pieza un aspecto único.
El peinado corre a cargo del siempre excelente Carles Ruiz. El reportaje fotográfico ha sido realizado por Alfredo J. Llorens.
Jorge Fabuel y Alberto Tarancón con este traje han demostrado alcanzar una madurez propia de las más grandes firmas de la indumentaria tradicional.

